Selección de contenidos a nivel universitario.
Importancia de seleccionar adecuadamente los contenidos declarativos, procedimentales y actitudinales para un curso a nivel de enseñanza universitaria.
Lcda. Michelle Fajardo
📌1. Introducción:
A continuación, se abordarán los criterios que debe tener en cuenta un docente universitario al elegir estos contenidos y cómo puede estructurarlos para facilitar su enseñanza y aprendizaje.
📌2. Desarrollo:
Seleccionar los contenidos de un curso universitario implica reconocer que el aprendizaje no solo es teórico, sino también práctico y formativo en valores. La adecuada selección de contenidos debe estar alineada con las competencias del curso, el perfil de egreso y el contexto profesional del estudiante. A continuación, se describen los tres tipos de contenidos y los criterios para elegirlos:
📕» Contenidos declarativos (el saber)
Se refieren a conocimientos teóricos, conceptos, datos, hechos e información. Deben elegirse considerando:
Relevancia y pertinencia para la disciplina.
Actualidad del contenido, científica y técnica.
Nivel cognitivo del estudiante.
Comprenden habilidades, destrezas, métodos y estrategias. Para su selección, el docente debe tomar en cuenta:
Aplicabilidad práctica.
Vinculación con problemas reales.
Nivel de complejidad progresiva.
“Cálculo de cargas en estructuras básicas mediante software especializado.”
Este procedimiento permite aplicar los conceptos físicos y matemáticos aprendidos.
🙋» Contenidos actitudinales (el saber ser)
Relacionados con valores, actitudes, normas y comportamientos éticos. Estos contenidos deben ser seleccionados considerando:
La formación ética y profesional del estudiante.
La cultura institucional.
El contexto social y profesional en el que se desenvolverá.
En una Licenciatura en Educación:
“Mostrar respeto por la diversidad en el aula y promover un ambiente inclusivo.”
Este contenido es transversal, pero debe planificarse con claridad y ser evaluado con instrumentos adecuados.
📌3. Aplicación:
Para estructurar adecuadamente los contenidos en un curso, es necesario organizarlos de manera lógica, coherente y progresiva. Algunas formas útiles son:
📢» Temarios:
Organizan los contenidos en una lista secuencial de temas a abordar, presentan los contenidos agrupados por tema principal, permitiendo una visión global del curso.
Ejemplo práctico:
En un curso de “Pedagogía General”:
-
Tema 1: Fundamentos filosóficos de la educación
-
Tema 2: Corrientes pedagógicas contemporáneas
-
Tema 3: El rol docente en la educación superior
Cada tema puede incorporar contenidos de los tres tipos.
📢» Lecciones o sesiones:
Dividen el contenido en partes manejables, cada una con objetivos específicos y actividades concretas en clases individuales o en bloques.
Ejemplo práctico:
Lección 5: “La evaluación formativa”
-
Contenido declarativo: Concepto de evaluación formativa
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Contenido procedimental: Diseñar una rúbrica de evaluación
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Contenido actitudinal: Promover la retroalimentación constructiva
📢» Unidades didácticas:
Organizan los contenidos en bloques temáticos bajo una misma competencia, integran los tres tipos de saberes, con evaluación y aplicación práctica.
Ejemplo: Estructura sugerida para una unidad:
Unidad 2: Estrategias de enseñanza-aprendizaje activas
-
Declarativo: Principios del aprendizaje activo
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Procedimental: Aplicación del método de casos
-
Actitudinal: Fomentar la participación equitativa
🔍Orden lógico:
Inicio: Presentar los contenidos declarativos como base conceptual (contenido declarativo).
Desarrollo: Introducir contenidos procedimentales con actividades prácticas. Aplicación práctica mediante ejercicios, estudios de caso, proyectos, etc. (contenido procedimental).
Cierre: Integrar los contenidos actitudinales en trabajos colaborativos, reflexiones o proyectos. Fomentar reflexión ética, trabajo en equipo, autorregulación, etc. (contenido actitudinal).
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